LOS TRES CERDITOS EL EQUIPO WASANGA


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Un día los tres cerditos iban dando un paseo.

EL MAYOR:

Nombre: Wachao

Profesión: luchador de sumo

EL MEDIANO:

Nombre: Alberto del Rio

EL PEQUEÑO:

Nombre: Jingüe

Profesión: mago (trucos de artes prohibidas)

Estos cerditos tenian distintas profesiones, y en ese momento tuvieron una idea. Iban a montar un club como el equipo A, pero los tres cerditos ¡Wuasanga! Su primer caso fue " El caso de la abuelita". Los cerditos se dirigeron a su casa, cuando llegaron estaban allí el Lobo, la Abuelita y Caperucita Roja.
La primera historia fue la de Caperucita Roja, que contó que le habían mandado una carta diciendo que ella era la siguiente. Muchos lugares habían cerrado porque les habían robado las recetas. Ella llamó a su abuela diciendo que iba de camino para llevarle las recetas. Pero la abuela le dijo que no, que era un camino muy peligroso. Caperucita no le hizo caso y se fue a Italia, donde vivía su abuela. Por el camino la acompañó el osito Fath, pero el camino no fue tan fácil como pensaba. Tuvieron que pasar por un río y la canoa se rompió, luego fueron en un telesilla donde la cuerda se rompió. Parecía más que la hubieran cortado,y ella se cayó. En ese momento se encontró al lobo en el bosque con su amigo, el perro saltarín. Ella continuó hasta la casa de su abuela. Cuando llegó se encontró a la abuela atada y el Lobo vestido de abuelita. El Lobo le dijo que no había sido el que la había atado.

Y ahora el turno del Lobo. El dijo que le habían enviado una carta de la abuelita diciendo que si se venía a merendar, y el Lobo fue por el bosque con su amigo saltarín y se encontró con Caperucita. Cuando el Lobo llegó a la casa de la Abuelita no había nadie y decidió buscar por la casa. Miró en un armario y se encontró

¡Un disfraz de abuelita! Y como el Lobo en fan número uno de la Abuelita se lo puso. Luego miró en otro armario y se encontró a la Abuelita atada y en ese momento apareció Caperucita.

Ahora el turno de la Abuelita.

Ella dijo que no era una abuela normal a la que le gustaba hacer galletas sino hacer deportes de riesgo, y ese día tenía una competición de snowboard. Cuando la llamó Caperucita iba a empezar la carrera y así que tuvo que colgar. Pero en la carrera había unos contrincantes muy raros que intentaban matarla. Pero no pudieron. La abuelita ganó. Cuando terminó fue rápidamente a su casa porque suponía que Caperucita iba a ir. Cuando terminó la carrera saltó con su paracaídas hasta su casa y, cuando llegó, se metió por la chimenea y se enrolló con el paracaídas, se tropezó y se metió dentro del armario.
Los cerditos, después de haber escuchado las historias pensaron......
Una carta falsa para echar la culpa al Lobo, un telesilla cortado, una canoa rota, unos contrincantes asesinos. ¿Quién estuvo en todos esos momentos? El osito. Los cerditos mandaron a Caperucita a mirar si estaba el libro y el osito, pero no estaba. Así que salieron a la calle y los vieron huyendo, y los cerditos y Caperucita los persiguieron hasta la torre del telesilla. Allí empezaron a luchar el osito y los que quisieron matar a la Abuelita, que eran 5 contra los tres cerditos, Caperucita, la Abuelita y el Lobo. Los cerditos lucharon con sus habilidades junto los demás, pero el osito escapó por el telesilla y Caperucita y los tres cerditos cogieron un hierro y se deslilzaron por las cuerdas del telesilla. Cuando llegaron donde estaba el osito lo detuvieron.

Y los tres cerditos resolvieron más casos....

Silvia, 5º B

ELENA Y EL GORRIÓN


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Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo al pie de los Alpes, vivía una niña de seis años llamada Elena.

Elena vivía con su madre, su padre y su hermano recién nacido. Siempre se aburría mucho porque, con el frío, sólo podía ver a sus amigos en el colegio.

Un día, su madre trajo a un pequeño gorrión al que poco más y atropella un coche, y , es que, el gorrión no sabía volar. Elena lo cuidó y le dio de comer y le tomó mucho cariño. Lo llamó Príncipe.

Un día, cuando Elena despertó, Príncipe no estaba y Elena preguntó a su madre. Su madre le dijo que la madre del gorrión había venido y se lo había llevado. Elena pensó que el gorrión había muerto, porque no creía aquello que su madre le contó. Elena se puso triste pero al cabo del tiempo se le fue pasando.

Se mudó a Roma a los dos meses de aquello y allí vivía feliz. Pasaron días, semanas, meses y años y Elena se convirtió en una bella joven de 15 años. A sus padres les tocó la lotería y ella se volvió muy estirada.

Un día, mientras se bañaba en su piscina, oyó un canto hermoso de gorrión. Aquel canto le resultaba familiar y, cuando se giró, se llevó una gran sorpresa, se quedó boquiabierta y lo único que pudo decir fue:

- ¡Príncipe!

ANDREA, 5º B

LOS TRES CERDITOS Y LA RECOLECTA DE ACEITUNAS

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Esto eran los tres cerditos que quedaron para ir a coger aceitunas.
El mas pequeño era el mas tonto de todos y, como era tan tonto, sólo se llevó una espuerta y cogía las aceitunas con la mano.
El cerdito mediano era torpe y por eso se llevó una espuerta y una vara para tirar las aceitunas al suelo, cogerlas y echarlas a la espuerta.
El cerdito grande era el más listo de toda la familia de cerdos y, por eso, se llevó de todo tipo de instrumentos de trabajo para coger aceitunas. Y, por si fuera poco, se llevó a unos amigos en su coche, que tenía un remolque.
Cuando terminaron, se fueron a sus casas y supongo que sabréis que el cerdito que cogió mas aceitunas fue el mayor.
Se fue el pequeño a dormir, cuando escuchó al lobo que venía a robarle las aceitunas. Entonces las cogió y se fue corriendo a la casa del mediano, se lo contó y los dos corrieron mientras el lobo los perseguía.
Llegaron a la casa del grande y, como era el más listo, se fueron en su coche.
Al día siguiente le gastaron una broma al lobo.
¡Cuánto se rieron de él!

ANDREA, 5º B


LOS TRES CERDITOS Y EL BOLI MÁGICO

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Érase una vez una magnífica familia formada por la madre y tres cerditos. Un día su madre les dijo:
- Hijos míos, he escuchado que hay un bolígrafo mágico que hace realidad todo lo que escribes. El primero que me lo traiga heredará todo lo que poseo.
Los tres cerditos se pusieron a buscar donde hallar tal objeto. Uno de los cerditos dijo:
- ¡Lo he encontrado, lo he encontrado! Aquí pone:”Si el boli mágico quieres hallar, un largo camino deberás atravesar. Primero el bosque de la lluvia, luego el río Bio y, por último, el castillo del rey tacaño Notaco”.
Los tres cerditos estaban emocionados. Así que se pusieron en marcha. De camino al bosque de la lluvia se encontraron al lobo, que les dijo:
- ¿A donde vais?
- A por un objeto llamado el boli mágico.
- ¡¿Vais a hacer ese camino solos?!
- ¿A quién mas necesitamos? Estamos todos unidos.
- Bueno, tenéis razón.¡Suerte!
Los tres cerditos llegaron al bosque y lo atravesaron todos unidos. También atravesaron el río Bio y el castillo del rey Notaco. Cuando vieron el boli, todos empezaron a pelearse:
- Es mío.
- No, es mío.
- De ninguno de los dos, es mío.
Entonces, uno de ellos dijo:
- Pero, ¿qué hacemos? Llevaremos el boli los tres.
Cuando la madre los vio regresar se alegró mucho y les explicó que todo había sido para ponerlos a prueba a ver si todos seguían unidos. Los tres cerditos estaban supermegahipercontentos de haber superado la prueba y, de nuevo, todos juntos.

ADELA, 5º B

LOS TRES CERDITOS MUSICALES


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Érase una vez, en Villa-marchosa, que los tres cerditos, eran grandes y decidieron empezar una aventura y buscar trabajo.
Los tres cerditos se fueron cada uno por un camino.
El más pequeño dijo en el camino:
- ¡Yo seré cantante!
El mediano dijo:
- ¡Yo seré guitarrista!
Y el más grande dijo:
- ¡Yo tocaré la batería!
Los tres cerditos fueron al concierto para ser famosos. Al encontrase, los tres decidieron crear una banda de música, llamada “Los cerditos del rock”.
Fueron famosos y participaron en el concurso de música “Villavisión”, donde ganaron representando a Villa-marchosa.
Desde entonces, participaron en muchos concursos y sacaron varios discos.

IVAN, 5º B


LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO GOLOSO


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Los tres cerditos vivían en tres árboles hasta que los invadieron los pájaros y los tiraron del árbol. Esa noche decidieron hacerse una casa para cada uno.

El cerdito Pescadito se hizo una casa de bocadillos de sardinas, las tejas eran anchoas, la puerta estaba hecha de atún y lo más raro era que en el retrete vivía un “tiburón”.

El cerdito Chupetón se construyó una casa de rodajas de salchichón, las tejas eran salchichas y las ventanas de choped de pavo.

Y el cerdito Pepinito construyó su casa con muchas frutas y verduras: el tejado era de brócoli, la puerta de espárragos, las ventanas de puré de patatas…

Un día apareció el señor lobo Goloso, fue a comerse la casa del cerdito Pescadito pero cuando olió la casa del cerdito se mareó del olor repugnante de tres meses de pescado podrido.

Luego el lobo fue a la casa del cerdito Chuletón y aunque las chuletas estaban tostaditas por el sol y las salchichas estaban jugosas, el lobo ni las miró porque vio la casa del cerdito Pepinito.

Después el lobo llegó a la casa donde estaba muy contento el cerdito Pepinito que sabía que su casa no le iba a gustar al lobo porque era de frutas y verduras. Pero lo que no sabía era que el lobo era vegetariano, así que se la comió de un bocado y fue el único que se quedó sin casa.

MARIO, 5º B



EL TRAJE DE CAMALEON

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Un día, viniendo de la escuela, me encontré una chaqueta verde y un pantalón impecables. Me los llevé a mi casa y me los probé. Al ir al espejo no podía verme. Pero cuando me los quité un poco empecé a verme. Comprendí que el traje que me había encontrado era de un tejido con la propiedad de los camaleones. Lo guardé en un lugar seguro, para que no cayera en malas manos, pero lo cogía para hacerle unas modificaciones.Un día en mi casa, viendo las noticias, me enteré de que Alemania y Japón habían empezando la tercera guerra mundial.Cogí el traje, al que ya le había hecho algunas modificaciones como: propulsor, látigo y mochila verde. Partí hacia Alemania.Cuando llegué estaban movilizando muchos tanques. Entré en la armería de aquel campamento con cuidado, pero tropecé y, a causa del choque, se me fue la invisibilidad y los guardias me vieron. Fui corriendo a esconderme, pero era demasiado tarde. Los guardias habían avisado a todos los soldados. Cuando recuperé la invisibilidad, la armería estaba repleta de soldados esperando algún movimiento. Me agaché, me fui arrastrándome hasta la caja de granadas, pero había un soldado justo delante. Intenté rodearlo pero no pude. Así que cogí mi látigo y cogí una granada de la caja sin que me vieran. Le quité la anilla, la lancé y me escondí detrás de una mesa de metal.Sonó un ¡¡¡boooommm!!! Y cuando me levanté sólo había un campo de humo y un montón de muertos. Muy rápido, para que no vinieran los refuerzos, desmonté todas las armas que pude, y me fui con el propulsor hacia los demás campamentos, para hacer lo mismo. Cuando terminé, fui a Japón. Al pasar por un campo de flores cogí un montón de ellas y las guardé en mi mochila. En Japón no era como en Alemania, con muchos campamentos. Sólo había uno con todas sus fuerzas reunidas, lo que me facilitaba el trabajo. Entré en su armería y les cambié toda la munición que pude por flores. Cuando los alemanes cogieron las armas se les cayeron las piezas al suelo y los japoneses cada vez que disparaban, en vez de balas salían flores.Y así acabé con la Tercera Guerra Mundial antes de que empezara.
Alvaro, 6º B