CAPERUCITA... QUÉ?


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CAPERUCITA VA DE CONCIERTO
Erase una vez una niña llamada Caperucita Morada. La llamaban así porque siempre iba de morado. Su madre era un poco regañona.

- ¡Caperucita, ven aquí ahora mismo! - dijo la madre.
- ¿Qué quieres, vieja? - dijo Caperucita.
- He dicho que no me llames vieja. - respondió la madre ,- Ve a comprar pan y otras cosas para la abuela. - le ordenó.
- Pero mamá, si la abuela vive en Italia.
- Me da igual, he dicho que vayas a comprar y luego ve a Italia. ¡Te lo ordeno!- dijo la madre.
- Bueno, vale, esta semana estás de gruñona.....
Caperucita se fué y se encontró con ...
- ¿Qué haces, lobo? - dijo Caperucita sorprendida.
- Nada, es que vivo para el baile... - respondió éste.
- Pero, lobo, ¿qué haces en calzones? - dijo Caperucita extrañada.
- ¡Oh, no! En calzones... Tenía tanta ilusión y tantas ganas por bailar que se me olvidó ponerme los pantalones. ¡Qué vergüenza!
El lobo se fue corriendo a ponerse los pantalones. Mientras, Caperucita compró las cosas y el pasaporte para el viaje. La niña estaba sentada al lado de la ventanilla, en el avión, esperando a que despegaran. Cuando miró a su lado se volvió a encontrar con el lobo.
- Lobo ¿tú por aquí? - dijo.
- Sí, es que me voy de gira con mi grupo de rock por toda Europa y vamos a recoger a una amiga. – respondió muy ilusionado.
Cuando bajaron del avión estuvieron dando una vuelta por Italia. Caperucita observó, en un escaparate, un conjunto precioso de falda, camiseta, y unos zapatos de tacón.
- ¡Esto me lo compro yo! - dijo sin dudar.
- Pero si eres muy pequeña. - dijo el lobo un poco extrañado.
- ¡Qué va! Tengo la edad suficiente par comprarme unos tacones.
Caperucita entró en la tienda y se compró el fabuloso conjunto.
Después hablaban de que nunca había visto la casa de su abuela en Italia, ya que su abuela es multimillonaria. Cuando Caperucita vió la casa de la abuela le entraron ganas de llorar de alegría porque tenía yacusi, sillón de masajes, una bolera, una piscina y, lo mejor de todo, una sala de videojuegos con wii, nintendo DS y Dsi ,PSP, y muchas cosas más.
Buscaban a la abuela. Cuando la encontraron estaba haciendo natación sincronizada.
- Abuela, vaya casa que te has mercado ¿eh?.
- Muchas gracias, Caperucita.
Cuando la abuela vió al lobo, le dijo con una sonrisa:
- Lobo ¿estás preparado?
- ¿Preparado para qué? - dijo Caperucita.
- Perdona, Caperucita. De saber que mi amiga era tu abuela te lo habría dicho.
- ¿!!!!Que mi abuela va a ser famosa¡¡¡¡? ¿Puedo ir, porfi, porfi, porfi?
Los dos se quedaron pensativos, con una sonrisa, y la dejaron. La niña se puso de contenta que hasta los extraterrestres la oyeron. Cayó la noche y todos se fueron a dormir. Por la mañana Caperucita Morada buscaba a su abuela y al lobo. Se los encontró haciendo yogin y gimnasia. La niña miraba a el lobo y exclamó:
- ¡Lobo, por favor, no te pega nada el tutú!
Detrás de éste miró a la abuela y le dijo:
- Abuela ¿qué haces con leggings? Se te nota todo el trasero.
Después los miró a los dos y pensó: ¡Cómo está el personal!
Pasó la mañana y Caperucita no sabía dónde estaba su abuela, y le preguntó al lobo:
- ¿Dónde está mi abuela?
Este respondió:
- Preparándose para el concierto.
Pasaron dos horas, faltaba poco para el concierto; Caperucita volvió a preguntar por su abuela al lobo y éste le respondió:
- Está en mi estómago, cuando estemos en el escenario, la expulsaré y empezaremos el concierto.
Caperucita dijo:
- ¡Va a ser chulísimo!
Cuando llegó la hora de la verdad, el lobo abrió la boca y de ella salió la abuela con chaqueta y pantalón de cuero, cogió una guitarra y se pusieron a tocar rock and roll.
De allí Caperucita salió muy contenta. Justo en ese momento vinieron sus padres, y les contó la gran hazaña de su abuela.
Inma, 6º B
CAPERUCITA EN... EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
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Un día, Caperucita se fue a leer al lago, pues estaba harta, siempren la interrumpían. De pronto, cayó de sueño y.... Oh, se asomó al lago y se encontró con un cisne. Le dijo:
- ¡Sígueme!- Pero... ¡habla! - decía Caperucita.- Pero... ¿tú qué piensas? ¿Me sigues o no hay historia?- Ok, iré, pero... ¿cómo voy a nadar?- Te lo tengo que enseñar todo, toma estas algas.De pronto se tiró al agua y era una sirena.- Oh, ¡qué guay! - exclamaba.Llegó al castillo de la sirena blanca. Era el País de las Maravillas. Más tarde fueron al País de las Pesadillas, que era muy peligroso. Había seres increibles y muy extraños que no conocía. Quería averiguar qué pasaba.- ¿Esto será un sueño? - se preguntaba, pues era muy raro.Lo que no sabía es que era un sueño. De pronto la perseguían, no podía más, estaba harta, quería salir de allí, sí o sí.- Si no lo hago me comerán. - decía Caperucita. - No, no, no puedo correr más, estoy muy cansada.Pero de pronto una luz. Y.....- ¿Qué ha pasado? He tenido una pesadilla horrible.
Carmen, 6º B
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CAPERUCITA EN GRANADACaperucita Roja estaba en la feria de Granada, Juveandalus, con su mamá y quería entrar en el laberinto Rojo Loco. Pero no la dejaban entrar porque ella decía que tenía 11 años, que es con la edad con la que te dejan entrar en el laberinto. Pero como no aparentaba los 11 años y su madre decía que tenía 9 años, que es la edad que tenía en realidad Caperucita, pues no la dejaron entrar. Y si entraba tenía que ser acompañada de una persona adulta.
Siguieron viendo la feria y, en cuanto su madre se despistó un segundo, Caperucita Roja se escapó en busca de unos zancos de madera para poder crecer y así poder entrar en el laberinto Rojo Loco.Cuando por fín encontró los zancos de madera y se los puso, se dirigió hasta el laberinto, y la trampa coló. La dejaron entrar. Una vez dentro, no sabía dónde estaba la salida, cosa que le gustaba, porque ella sabía que, aunque no encontrara la salida, había una.
Mientras, su madre fue a la caseta municipal de la feria donde, mediante los altavoces del recinto, pidió que Caperucita Roja se dirigiese a la caseta municipal, que su madre la estaba buscando por esa zona.
Caperucita empezó a liarse en el interior del laberinto Rojo Loco y, haciendo pucheros, gritaba que la ayudara alguien, que estaba mareada y que no sabía dónde estaba la salida.
Entonces, los hombres que vigilaban la atracción la oyeron y, rápidamente, uno de ellos acudió en ayuda de Caperucita Roja, dejando al cargo de su compañero la atracción. Entró en el laberinto, diciéndole a su compañero que no entrara nadie mientras estuviese él dentro.
Una vez fuera, Caperucita Roja le dio las gracias a su salvador y se dirigió a la caseta municipal, donde su madre la esperaba, temiendo que le fuese a pasar algo malo a su hija.
¡Vaya regañina le echó a Caperucita Roja su madre! Pero es que los motivos eran claros.
Pero a Caperucita lo que le importaba en ese momento era que estaba con su mamá y nada más. Y felices, se fueron a su casa, donde Caperucita Roja estuvo castigada durante un tiempo por separarse de su madre en un lugar tan grande y sola.Lucía A., 6º B

CAPERUCITA... AZUL

Estaba Caperucita Azul jugando con la PSP, el aparato más nuevo de aquellos tiempos. Pasado un buen rato encendió el ordenador y abrió el hotmail, tenía dos mensajes, uno de ellos anónimo, en el que ponía:
"Caperucita, tú siempre has llevado una capa roja, tan roja como la manzana de Blancanieves y por eso te llamaban Caperucita Roja. Pero... ahora que te has cambiado la capa por una de un color azul tan intenso como el cielo, ¿te tenemos que llamar Caperucita Azul?"
"Pues claro" - le contestó Caperucita.
El otro mensaje era de su madre, decía que fuera a la casita de su abuelita y le llevara internet, que la abuela se había quedado sin él y estaba más triste y aburrida que una estatua.
"Enseguida voy" - le contestó a su madre.
Ya iba Caperucita con una moto, más veloz que un rayo, que le había prestado una amiga cuando... se encontró con el lobo, pensareis.
¡Pues no! No se encontró con el lobo. Llegó a la casita de su abuela sin ninguna interrupción, excepto los semáforos.
¿Y... dónde estaba el lobo? Pues estaba en su casa, descargándose unas canciones más largas que un hilo de pescar.
Sequimos con el cuento.
Cuanto Caperucita llegó a la casa de su abuela, la abuela estaba muy triste.
-Abuela - dijo Caperucita - vengo a alegrate el día, te traigo internet.
- Hija, muchísimas gracias, pero antes se dice "Buenos días".
- Buenos días, abuela - dijo apresuradamente - sabes coómo se enchufa el internet, ¿verdad?
La abuela afirmó.
-Pues me voy, que me enterado de que el lobo está descargándose unas canciones, y me quiero ir a mi casa antes de que me encuentre con él.
Las dos se despidieron, la abuela enchufó internet y se puso más feliz que unas castañuelas.
Mientras, Caperucita se fue corriendo en la moto para no encontrarse con el lobo.
Pero la mala suerte de Caperucita no cambiaba y se encontró con él, que estaba escuchando y bailando al ritmo de la música de su MP5. Cuando vio a Caperucita se quitó los auriculares y le preguntó que adónde iba.
-A mi casa. - le contestó.
-¡Qué raro! - pensó el lobo - En el último cuento ibas para la casa de tu abuela y ahora vienes de ella.
Y mientras pensaba, Caperucita le dio gas a la moto y se fue corriendo. Llegó a su casa y se puso a ver una peli, pero antes le envió un mensaje a su madre en el que ponía:
"MISIÓN CUMPLIDA"
Mireya, 6º BCAPERUCITA TARDONAUn día Caperucita Roja estaba escuchando música en su cuarto, cuando de repente entró su madre y gritó:
-¡Caperucita! ¡Vístete ahora mismo y llévale esta comida a tu abuela! ¡Por tercera vez!
Caperucita, mascando chicle, respondió:
-Mamá, es que la abuela vive en Londres, y nosotros estamos en España.
-¡Nada de excusas! - dijo la madre. - ¡Coge ahora mismo el avión del jardín!
Caperucita se vistió con su caperuza roja, tan roja como cerezas, y le dijo a su madre:
-Ya me voy, pero no me grites así.
Caperucita Roja cogió su avión privado y se fue.
En cuanto entró, escupió el chicle en una papelera de oro macizo, dio dos palmadas y gritó:
-¡Chicle!
El mayordomo trajo un chicle, ella lo mascó con gran satisfacción y escupió de nuevo. Se sentó y gritó:
-¡Cinturón!
El mayordomo le puso el cinturón y a continuación dijo:
-¡Despegue!
Y el avión despegó.
Llegaron a Londres y Caperucita salió del avión con sus trencitas, sus zapatos de channel con hebillas rosas y sus pulseras de oro, plata y platino.
A su alrededor se pusieron muchísimos fotógrafos y chicos esperando su oportunidad para hacer fotos y gritando:
-¡Guapísima! ¡Bellísima! ¡Hermosísima!
Caperucita comenzó a posar. Caperucita tenía el pelo rubio, con mechas rosas, era alta, de ojos azules como el cielo, piel morena y lucía con hermosura sus quince años.
Entonces vio al lobo bailando y dijo:
- ¡¿Qué leche haces lobo?!
Él contestó:
- Nada, intentar conquistar a esa bella dama.
- ¡¿Intentas conquistar a una farola?!
- Pues, sí.
- Por dios, como está el personal.
El lobo, cabizbajo, se fue.Caperucita vio unos zapatos preciosos, rosas con un lacito blanco en el lado, y lo mejor: ¡¡¡Tenían cinco centímetros de tacón!!! Mientras Caperucita se pasó horas probándose los zapatos, el lobo llegó a casa de la abuela y en venganza... ¡¡¡Le destrozó la puerta de su grande mansión!!! La abuela, enfadada, salió y dijo:
- ¡Vete bicho! ¡Fuera pulgoso!
El lobo fue a llorar y como cogió tanto aire, se tragó a la abuela. El lobo lloró, porque era tan miedica como su madre, la loba miedica, y como estaba triste, se puso a hacer natación sincronizada en la piscina de la abuela.
Llegó Caperucita, con sus tacones rosas, y se encontró al lobo haciendo natación sincronizada y le dijo:
- ¿Qué haces en la piscina de mi abuela?
- Nada, nadando.
- Oye lobo, que no soy tonta, yo también me sé el cuento.
El lobo bajó la cabeza y lloró y desde la barriga del lobo se oyó:
- ¡Caperucita! ¡Tardona!
Andrea, 6º B